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Yucatán y su miel de abejas.

Los apicultores en Yucatán y su miel

Los apicultores en Yucatán y su miel

En el mercado internacional se comercializan alrededor de 300 000 toneladas de miel al año, México participa en éste con el diez por ciento en promedio, con lo cual ocupa el tercer lugar como país exportador, después de China y Argentina.

La principal región productora es la Península de Yucatán, que participa con alrededor de la tercera parte de la producción nacional y cuya miel es exportada en buena parte a los países de la Unión Europea.
La miel mexicana se exporta en su mayoría a Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Hoy se producen en el mundo más de un millón de toneladas de miel. Los países europeos, aunque son importantes productores, son también los principales importadores debido a la gran aceptación que tiene la miel en esa región geográfica.
La más conocida a nivel mundial es producida por Apis mellifera, especie utilizada en prácticamente todo el mundo por su alta productividad y gran capacidad de adaptación a diversos ambientes.

De panal en panal
Localizada al sureste de México y rodeada por las aguas del Mar Caribe y del Golfo de México, la Península de Yucatán está cubierta por diferentes tipos de vegetación tropical de baja altitud, como bosques tropicales caducifolios, subcaducifolios y perennifolios, con importantes áreas con vegetación hidrófila hacia las zonas costeras. Los diferentes subtipos y asociaciones vegetales se distribuyen influenciados por un gradiente de precipitación que va de 400 mm de precipitación promedio anual en el norte, hasta 2,000 mm que se registran en el sur de la Península. Se han descrito cerca de 2,300 especies de plantas vasculares presentes en la región.

La dulzura del bosque, la miel y el comercio Apis mellifera es introducida a la Península de Yucatán a principios del siglo pasado, alrededor de 1911. Es probable que la primera haya sido la subespecie A. mellifera mellifera, conocida como abeja negra o alemana. Más adelante, llega la abeja italiana, A. mellifera ligustica, subespecie que se adopta rápidamente por ser muy productiva y dócil.
La apicultura en la península es una actividad básicamente realizada por pequeños productores para quienes, dentro de un sistema de producción de autosubsistencia, la venta de miel representa una entrada de ingresos complementaria.

Las técnicas utilizadas son muy rústicas, con poca inversión en equipo y capacitación técnica y utilizando mano de obra familiar. Las colmenas se establecen en apiarios fijos en lugares estratégicos para el aprovechamiento de las diferentes floraciones, a diferencia de otras regiones en donde los apicultores movilizan sus apiarios según los picos de floración en diferentes ecosistemas. La producción de miel es posible de esta forma gracias a la rica flora melífera de la región.

Xuna’an kab, la abeja maya
Las abejas melíferas son insectos que viven en colonias con un alto grado de organización social. En cada colonia vive una sola reina y su función principal es poner huevos, que en época de crecimiento de la colonia pueden ser hasta 1,500 diarios. Las abejas de una colonia se reconocen y diferencian de otra por las feromonas que su reina produce. Los zánganos son individuos machos. Su función es fecundar a la reina; después del vuelo nupcial mueren. Sólo viven alrededor de un mes y aquellos que no logran aparearse son expulsados de la colmena por las obreras. Las obreras son abejas hembras, pero sus órganos reproductores no están desarrollados. De acuerdo con su edad y desarrollo, realizan diferentes tareas. Limpian las celdas de cría, cuidan la alimentación de las larvas y la reina, elaboran y almacenan la miel y el polen, elaboran también la jalea real con la cual alimentan a la reina y la cera con la que construyen los panales, y colectan néctar, polen, agua y propóleo. La vida de una obrera varía dependiendo del trabajo que realiza, en época de cosecha, viven sólo seis semanas, fuera de ésta pueden llegar a vivir seis meses. De estos insectos de cuerpo cubierto de pelo que se alimentan del néctar y polen que encuentran en las flores. De las once familias en que se dividen, ocho se encuentran en México, la mayoría son solitarias y viven en las zonas áridas del país. Sólo algunos miembros de la familia Apidae son verdaderamente sociales, viven en colonias organizadas y construyen panales en donde almacenan su alimento.

Cosechas y crisis
El ciclo apícola está en estrecha relación con el ciclo de la lluvia. El principal periodo de cosecha ocurre durante la temporada seca, de febrero a mayo o junio, según el comienzo de las lluvias. En esta época florece gran parte de las especies nectaríferas y las abejas producen miel en cantidades suficientes para mantener su población y acumular excedentes para la época de escasez; es esta miel almacenada la que el apicultor cosecha sin riesgo de dañar la población de abejas. Al principio de la temporada de lluvias, aunque la floración está en su máximo punto, el alto grado de humedad no permite a las abejas trabajar eficientemente, la miel que se cosecha en este corto periodo tiene un alto grado de humedad, algunos apicultores la venden a precios bajos y otros la guardan para alimentar a las abejas durante la época de crisis.
El largo periodo de lluvias, de agosto a noviembre, representa la época de crisis para las abejas. En este tiempo pocas especies melíferas florecen, sin embargo, éstas son de gran importancia para el mantenimiento de las colonias; muchos apicultores incluso tienen que proporcionar alimento extra a sus abejas. En la época de transición de la temporada de lluvias a la seca un número significativo de especies comienza a florecer, proporcionando a las abejas néctar para fortalecer sus poblaciones y prepararse para el periodo de abundancia, es la época de recuperación.
Otros componentes como minerales, vitaminas y otros, son en gran parte responsables de las características distintivas de color, sabor y aroma de este producto yucateco conocido en todo el mundo.

Alertas
La vegetación natural de la Península se ha visto fuertemente alterada por las actividades humanas, sobre todo en el norte, en donde la deforestación y la introducción de agricultura y ganadería extensivas han dejado grandes áreas deterioradas. Diversos estudios han reportado más de 200 especies que son aprovechadas por las abejas, incluyendo árboles, arbustos, trepadoras y plantas anuales que se distribuyen en los diferentes tipos de vegetación, desde las zonas recientemente perturbadas, hasta los bosques más conservados.

Dónde hospedarse
Si viaja a Mérida, le recomendamos el nuevo Hotel Índigo, Hacienda Misné.
Totalmente renovada, esta ex-hacienda henequenera es un sueño para todos los sentidos. Su amplitud, arquitectura, espacios abiertos, jardines, sus finísimos detalles como las tejas importadas de Francia, sus vitrales, candiles, piscina, faroles y espejos de agua lo envolverán en un ambiente de finísimo gusto. El trato amable de su personal será lo que complete su estancia en esta hacienda. Le recomendamos las suites. Son verdaderamente espectaculares.

Por: Mariely Lavin Tierra

Tomada de/Fuente: http://www.mexicodesconocido.com

Cacalchén, Yucatán al igual tiene gran cantidad de productores/apicultores que llevan años con su colmenas. Y también buen lugar para llegar a conocer y está a unos 40 km aproximado.

Por: Mariely Lavin Tierra.

Fibra de henequén

La fibra del henequén – Yucatán.

El henequén y su fibra

Fibra tendida para secar

Desde los tiempos prehispánicos el indio yucateco supo extraer de la penca del agave, llamado jenequén (henequén como modernamente se escribe, mal pronunciándose sin aspirar la h) la fibra resistente que le sirvió para diversos usos. Los indios desfibraban las hojas de esta planta autóctona, con procedimientos primitivos: empleaban el tonkos o pakché’, un ligero instrumento que consiste en la combinación de dos maderos resistentes con el que raspaban la hoja logrando extraer una fibra de color crema, de consistencia dura y resistente. Con este filamento llamado en idioma maya sos-ki (henequén desfibrado) o sosquil, fabricaban y tejían una gran variedad de objetos de uso personal: hacían cordeles y sogas de muchos calibres; mecapales (en maya tab) bolsas o morrales llamados sibucanes o sabucanes; jabucos, (en maya pawó’) y esteras para sus lechos. El proceso de la desfibración de la penca del henequén, es, en la actualidad, rápido y eficiente, gracias a la invención de modernas máquinas desfibradoras, máquinas de corchar y telares para confeccionar costales y telas de henequén.

Tejidos de fibra de henequén:En casi todos los pueblos de Yucatán se fabrican estos objetos, a mano o con pequeños telares:

  • El sabucán. Consiste en una bolsa hecha de dos partes iguales, de forma cuadrilonga, de tela burda de henequén. Se usa con un pequeño cordel para llevarlo en bandolera y lo utilizan los indios como morral de caza y para conducir sus alimentos y como bolsa de mercado. Se hacen desde los gruesos y corrientes de tela basta de costal, hasta los relativamente finos con flores pintadas como adorno, que usan los mestizos para sus compras en la ciudad.
  • El saco o costal. Es un envase o talega, hecho del tejido más burdo y corriente, que sirve para transportar granos como maíz, cacao, frijol y otras semillas.
  • El jabuco o pawó. Consiste en una bolsa más grande y ancha que el sabucán, que se confecciona con un cordel en un tejido original a modo de red, pero de trama compacta. Es de forma redonda con fondo circular y sirve para llevar a cuestas objetos más pesados.
  • El mecapal o tab. Consiste en una cinta tejida, de henequén, de la que se sirven los indios para transportar su carga sobre las espaldas. En sus extremos tiene unas orejas o agujeros por donde se pasan unos cordeles llamados noh-sum que han de servir para amarrar la carga que haya que transportar a lomo.

Otros objetos hechos a mano o en corchaderos, son jarcias, cables, sogas gruesas y delgadas, ya sea para sacar agua de los pozos (sogas de pozo), para tender la ropa a secar (sogas de lavado), así como aparejos y avíos de arria, como alitrancas, enjalmas, riendas, látigos (chicotes), sogas para brazos de hamacas, trincas para amarrar las pencas y para pacas de henequén, lazos vaqueros, pecheras para el tiro de las bestias en carros y otros vehículos y cabestros o cabezadas que cubren la cabeza de los caballos.

Por último, la labor más delicadas a que se destina el filamento del henequén, es la fabricación de hamacas.

En los últimos tiempos, la industria de artefactos de henequén se ha perfeccionado tanto, que ya se manufactura multitud de objetos artísticos, sombreros para damas, bolsas de mano, pantuflas, cigarreras, monederos, tapetes, carpetas con motivos artísticos en preciosos colores y otros objetos primorosamente raros y de paciente labor, muy estimados por los turistas extranjeros.

Fuente/Liga: http://www.yucatan.gob.mx/menu/?id=tejidos_henequen

El henequén

Xozquil – Fibra de henequén

Poco común ver una imagen de carga con las pacas de la fibra de henequén, el oro verde de Yucatán.

Galerías-imágenes del Cristo Ruinas de Aké 2013

Galería de fotos eimágenes del sábado 30 de abril de las Ruinas de Aké – Cristo

LLegada de los feligreses a la capilla

LLegada de los feligreses a la capilla a ver al cristo

Cacalchén, Yucatán sábado de gloria, del 30 de marzo del 2013, tomadas de la comisaria de Ruinas de Aké, Tixkokob, Yuc. MX.

Como todos los años en sábado de gloria de la semana santa para los católicos, la asistencia para este evento va en aumento, comparto para todo el mundo.

Peregrinación Cristo Negro de las Ruinas de Aké a Cacalchén, Yuc. Marzo del 2013. Más de 100 años de cultura y fe.

Entrada y llegada de las personas que llegaban de varios municipios en particular de nuestro Cacalchén, visita y veneración dentro de la capilla.

Bajada de la imagen en su caja cargada rumbo en peregrinación en lapso de 12 km en dos paradas tradicionales.

Las fotos/galería que aquí compartimos son de varios momentos.

Por tradición, por costumbre, por fe, devoción y como parte de una cultura de nuestros ancestros, para creyentes y no.

Veneración a imagen del Cristo en la capilla

Veneración a imagen del Cristo en la capilla

Veneración de la imagen del Cristo en la capilla

Veneración de la imagen del Cristo en la capilla

Salida del Cristo pregrinación. Ruinas de Aké a Cacalchén

Salida del Cristo pregrinación. Ruinas de Aké a Cacalchén

Cristo en pregrinación. de Ruinas de Aké a Cacalchén

Cristo en pregrinación. de Ruinas de Aké a Cacalchén 2013. Saliendo de la capilla hacia el camino a Cacalchén.

De la comisaria de Tixkokob, las Ruinas de Aké.

Cacalchén, Yucatán, México para el mundo. Abril del 2013.

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sfh.

Las cabañuelas, el arte de pronosticar el tiempo

Yucatán: Esfuerzos para alentar la práctica de las cabañuelas

cabanuelas-2013_Yucatán

Las Cabañuelas en México, pronosticar el tiempo

Por quinto año consecutivo, Bernardo Caamal Itzá,ingeniero agrónomo oriundo de Peto, impulsa la observación del clima con el método de las cabañuelas, conocidas en maya como xóok k’íin.

No lo hace solo. Tiene el apoyo de campesinos, algunos de ellos consejeros de la estación de radio XEPET, “La Voz de los Mayas”. Realizan las mediciones con un formato que les permite establecer el comportamiento climatológico durante todo enero, lo cual, según las creencias, regirá después a lo largo del año.

Esta vieja costumbre tiene enemigos de la modernidad: los pocos jóvenes que se animan a trabajar en el campo ya no creen en ella y el cambio climático ha modificado de alguna forma su impacto en el manejo de los cultivos.

Además, se trata de un método que rema contra los avances de la ciencia y la tecnología y muchos investigadores ni siquiera la mencionan. Es la experiencia del antiguo maya en desigual competencia con satélites y modernos equipos de medición.

Bernardo Caamal admite que, como profesional egresado de una universidad, no debería ser creyente de las cabañuelas, pero su origen campesino y sus experiencias le llevan no sólo a respetarlas sino a reconocer su importancia en los campos de la Península de Yucatán.

Según dice, un ejemplo de la eficacia de las cabañuelas fue la observación que promovió a principios de 2012, pues al terminar el año se palpó un cumplimiento de cerca del 80% de las predicciones.

También defiende la aplicación de este antiguo sistema:

“¿Por qué en la ciudad no se le da mucha importancia? Porque aquí el elemento más cercano de una persona es un mueble, un televisor, etcétera. En el monte lo es el conocimiento, nada más.

“Cuando no había satélites y la observación tecnológica no se había perfeccionado, la experiencia guiaba a la gente. Si la abuela, basada en los elementos que veía en su entorno, decía: ‘Va a llover’, seguro que llovía.

“Hay elementos naturales que todavía se toman en cuenta. Por ejemplo, la creencia dice que si un gallo canta entre las 6 de la tarde y las 8 de la noche es presagio de norte.

Cedro y hormigas

“Si el cedro despide un olor fuerte, entonces es señal de que en dos días lloverá, de acuerdo con la gente antigua.

“Todo eso el campesino lo ve como una predicción. Y no está muy lejos, porque hay árboles y animales que reaccionan a ciertos estímulos de la humedad. Es el caso de las hormigas: es presagio de lluvia verlas pasar engran número cargando sus huevecillos”.

Según la tradición, las cabañuelas se inician el 1 y concluyen el 31 de enero. Los 12 primeros días corresponden a los 12 meses del año, en orden cronológico; los doce que siguen son también para los meses, pero a la inversa, de diciembre a enero.

Del 25 al 30 de enero, cada día corresponde a dos meses, por partes iguales. El 31, cada hora es para un mes; al llegar al mediodía se retrocede, de diciembre a enero, para cerrar el ciclo de observación.

El ingeniero Caamal Itzá subraya que hace cinco años elaboró por primera vez el formato de observación, pero hace tres lo adaptó mejor a las condiciones y comenzó una difusión mayor.

En ese esquema de medición los campesinos indican el comportamiento del clima tal y como establecen lascabañuelas, pero también llevan un registro del comportamiento de las plantas, animales y otros elementos del entorno que pueden ser fundamentales para una predicción más acertada. Se tiene que indicar la hora de la observación.

Uno de esos elementos, por ejemplo, es el canto de la cigarra. Se dice que es señal de sequía o, por lo menos, de varios días sin lluvia en el lugar donde se le oye.

En el caso de las plantas hay que señalar cuál es el estado de sus hojas y flores.

También se toman en cuenta las fases de la Luna en cada día del registro, pues se considera que influyen en la siembra y el corte de madera, así como en las cosechas.

Bernardo Caamal recuerda que en Tahdziú palpó la importancia de estas costumbres: un campesino, “don Celso”, vio un nido de tórtola en el suelo y de inmediato dijo que ese hecho representa de uno a dos meses de sequía.

“Los campesinos saben mucho, basados en su experiencia. No tienen títulos porque no hay una universidad para eso, pero se han formado en la universidad de la vida”, añade.- Ángel Noh Estrada

Compartido por: angelnoh@megamedia.com.mx   – @angelovaliant

Liga/Fuente: http://www.mayasinfronteras.org/?p=4578/

Fuente por: Bernardo Caamal Itzá | ¿Quién es?

Orígenes

Nació en la cabecera de Peto, pero creció en una ranchería llamada San Lorenzo. Su abuelo campesino marcó su formación.

La escuela

Para ir a la escuela tenía que caminar tres kilómetros. Con el paso del tiempo se interesó en la agronomía y estudió en el CBTA de Oxkutzcab. Después se trasladó a la capital del país para estudiar en la Universidad Chapingo, donde se tituló de ingeniero agrónomo.

Reconocimientos

Maya hablante al 100%, a los 16 años aprendió a hablar español, por necesidades de la escuela. Ha colaborado con la radio difusora XEPET y es promotor de un proyecto que le ha valido reconocimientos y una exposición en Francia. Ha estado también en Colombia y Argentina.

De Yucatán México para el mundo, Enero 2013. sfh.

EL HANAL PIXAN

EL HANAL PIXAN (Comida de muertos)

pib, mucbilpollo

pib, mucbilpollo

En todos los países civilizados es costumbre conmemorar el día de difuntos con diversas manifestaciones de duelo que, católicos así como de otras religiones, dedican a sus deudos muertos.

Estas prácticas se concretan a oraciones, rosarios de ánimas, ofrendas florales y visitas a los panteones. Entre nosotros, en América, en casi todas partes, se encienden lámparas sobre los sepulcros y hay paseo general de campos santos e iluminan los lugares donde han enterrado a los muertos.

En Yucatán, entre los indios mayas, se observa una costumbre original que viene desde sus ancestros: costumbre netamente maya mezclada, después de la conquista, a prácticas piadosas conforme al ritual católico. Obra es ásta, de los franciscanos; quienes, no pudiendo desarraigar de golpe, en la raza conquistada, sus antiguos ritos idolátricos, toleraron ciertas prácticas que no se oponían al dogma: como honrar a sus muertos, ofrecer presentes, encender velas y quemar resinas aromáticas. Existe, pues, hasta la fecha entre los indígenas mayas, una práctica piadosa que tiene por origen la sagrada veneración que el indio tiene por sus deudos muertos, a quienes sepultan en el interior de sus hogares.

Hay historiadores y cronistas, como Landa y Cogolludo, que aseguran, estudiando costumbres de la raza aborigen, que entre los mayas no exitían cementerios en sus ciudades. El maya,-dice el cronista-, sepulta sus muertos en su propia morada. El entierro de sus deudos lo hacía cada habitante a espaldas de su casa, en un recinto o patio libre de malezas y bien barrido, donde era abierta una fosa y en la misma tierra, sin ataúd, colocaban el cadáver introduciéndole en la boca cierta cantidad de masa de maíz bien cocida, llamada “keyem” para que pudiera alimentarse mientras reposaba…. Hecho el entierro, colocaban una señal para identificar la tumba. Generalmente consistía ésta en un corralejo de dos metros en cuadro, hecho de varillas o palos: “coloc-ché‚”. Y en tiempos de la colonia marcaban aquellos sitios con una tosca Cruz de madera que colocaban dentro del cuadro.

Debido a esta práctica indígena de sepultar los muertos en casa para tenerlos cerca, a fin de poderles ofrendar presentes que consistían en alimentos, frutas y ceras, nació la costumbre de hacer en los días de difuntos los “pibil-uahes” o “mucbilpollos: vianda en forma de tamales envueltos en hojas de plátano con que obsequian, en esos luctuosos días, a las almas de sus parientes muertos. De ahí el “Hanal-Pixan”, que quiere decir: “banquete de las ánimas”.

En las casas y en los campos, colocan los indios jícaras de atole nuevo y cajetes de comida dedicados a los difuntos; y creen firmemente que, invisibles, descienden las almas a tomar una parte de ella, que es lo que llaman “tomar la gracia”.

Es costumbre tradicional en la República, como en todo el mundo, llevar en los días de muertos, ofrendas florales y coronas a los panteones.

En México, además de estos presentes, fabrican en las pastelerías un pan de harina de trigo, con mucha azúcar encima, llamado popularmente “Pan de Muerto”; así como que confeccionan calaveras de dulce, bien adornadas, que obsequian a sus amistades.

En Yucatán, esta costumbre es distinta a la del resto de la República y, quizás, de todo el mundo. Desde el 1o. de noviembre, día de Todos los Santos, y dedicado a los “chiquitos” (los niños muertos), se confeccionan unos bollos de harina de trigo, en forma de figurillas de animales y muñecos, para ofrecer a las almas de aquellos. El 2 de noviembre, día de los Muertos, fabrican los indios unos enormes pasteles redondos, como de treinta centímetros de diámetro, hechos de masa de maíz y manteca, rellenos de pollo y puerco y condimentados con tomate y chile, que resultan muy sabrosos…. Estas tortas de maíz envueltas en hojas de plátano, -como tamales-, son cocidos a guisa de barbacoa en un gran hoyo bajo de la tierra, o “pibil-pollos”; palabra híbrida muy popular.

Además de estos pasteles, entierran en el horno subterráneo, bien calentado con leños y piedras, calabazas grandes, de preferencia la “dzol”, jícamas, camotes, mazorcas de maíz tierno, (pibinales) y unas tortas de masa y frijoles llamadas: “pibil- xpelón”. Y una vez cocidos estos alimentos y humeantes aún, los depositan en pequeñas mesas, alumbradas con velas de cera, debajo de los  árboles del patio y cerca de las sepulturas de sus familiares; así como sendas jícaras de sabroso “tan-chucuá, atole que fabrican con masa de maíz, cacao, pimienta y anís, a modo de “champurrado”

Estas viandas pasan toda la noche del 1o. al 2 de noviembre, en esos pequeños altares, debajo de los árboles. Y cuando las almas de los difuntos “han tomado la gracia”, los familiares de aquellos meriendan los “mucbilpollos”, tómanse el atole y “pibilnales” entre libaciones de “balché y otras bebidas embriagantes….

Así termina la ceremonia del “Hanal-Pixán” entre los mayas. Tal es el origen de esta costumbre tradicional entre los yucatecos, todos, hasta los que estamos lejos de nuestra tierra!…. Y tan arraigada está, que hasta las familias acomodadas, impelidas por la fuerza de la tradición, confeccionan estas exquisitas tortas, en el Día de los Difuntos, sin practicar la ceremonia india, naturalmente. Y no es raro ver en Mérida, la víspera del 2 de noviembre, a los criados de las casas, llevando por la calle, en enormes bandejas, estos ricos pasteles para obserquiar a sus amistades; costumbre de la que, hasta hoy, no ha prescindido nuestra creciente Colonia Yucateca en la capital.

Fuente: Universidad Autónoma de Yucatán
Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”
Unidad de Ciencias Sociales
Dirección General de Desarrollo Académico

Recabado de la Liga/sitio: http://www.mayas.uady.mx/yucatan/yuc02.html#hanal

Sin que en nuestro municipio de Cacalchén esta tradición cultural se pierda. A comer mucbilpollo (o mukbil pollo).

Compartiendo lo bueno y de lo nuestro. Octubre del 2012. sfh.

La Xtáabay – La Leyenda

La Leyenda de la Xtáabay, la mujer que reparte amor de noche.

Por Eleuterio Llanes
La mujer xtaabay - leyenda del mayab

La mujer xtaabay – leyenda del mayab

Extranjero, hijo extraviado del Mayab, que no habéis olvidado las viejas tradiciones de nuestros padres, que camináis en los senderos solitarios de esta tierra misteriosa; es a vos a quienes me dirijo para que si alguna vez sois arrebatados por espíritu de misterio, no digáis que no sabías y que por egoísmo no os lo dijeron. Voy pues a relataros brevemente lo que os puede aconteceros mientras vivís en esta tierra santa.

Sin duda habéis oído hablar del pájaro maléfico del infierno y de la muerte que viene de la caverna de la vieja hechicera en la oscuridad de la noche, y canta nueve veces sobre la choza del indio a quien anuncia la muerte, para volver al noveno día y llevar entre sus garras el alma del infeliz que no supo clamar a sus dioses.

Habéis oído sin duda del hua’apáach’ con quien sus piernas largas aprisiona al que ronda por la noche la casa de su amada.

Si alguna vez se ha erizado vuestra piel y puesto de punta vuestro cabello cuando os relataron del Kitaam iik’ del ko’il peek’, del ook che’ no esperéis que os suceda menos cuando deis con una hermosa mujer, modelo de escultura, que espera en vuestro camino para brindarnos su amor y llevarnos luego en sus brazos a donde no habéis de volver. Es pues la leyenda de la Xtáabay la que quiero relataros.

La Xtáabayes la mujer que después de muerta ha venido al mundo a repartir amor, lo que por egoísmo no quiso hacer en su primera vida. La Xtáabay es la mujer que nunca has visto y el día que la veas la seguirás como un corderillo, mansamente sin saber lo que te espera; es la mujer con quien has soñado siempre, si jamás has visto hecho realidad ante tu vista. Si alguna vez la vieres, será en noche de luna, verás su rostro como el blancor de la azucena cuando recibe el beso del astro de la noche; clavará en ti la mirada y te sonreirá con ternura mientras peina su larga cabellera.

-No puedes irte, me perteneces.

Sintiendo que mientras más lo abrazaban, más sentía las punzadas, comprendió que se encontraba en presencia de un ser maléfico, por lo que sacando el cuchillo que llevaba en la cintura comenzó a clavarlo en el pecho de la muchacha, ésta sintiéndose herida lo soltó; aquél salió corriendo a la dirección de su casa, mas no pudo llegar porque a medio camino cayó sin sentido.

Dos labradores que volvían de sus milpas, lo encontraron en aquel estado y lo condujeron a su casa.

Sus familiares viendo su estado y oyendo que no dejaba de delirar, llamaron a un hechicero para que lo curara; éste después de observar en su sáastun dijo:

– “Está hechizado por la Xtáabay, pero si su novia va al lugar donde luchó con ella y consigue sacar el cuchillo que se encuentra introducido en la hoja del cactus y envainarlo sin que lo vea, sanará; si no, tendrá que volver donde está la Xtáabay que lo tiene encantado”.

Su enamorada fue a la sabana tomó el cuchillo como se lo indicó y lo enfundó sin que lo viera, cuando volvió a la casa de su enamorado se sorprendió verlo en la puerta sonriéndose.

Se cuenta entonces que las cicatrices que debieron dejar las heridas inferidas a la Xtáabay, son las huellas que se ven en las hojas del cactus tsakam, porque el alma de la virtuosa al volver a este mundo convertido en la sombra de la Xtáabay su cuerpo está identificado en el tsakam, como su vida en la siempreviva.

Fuente/Liga: http://www.mayas.uady.mx/literatura/ley04.html

Sitio web de: http://www.mayas.uady.mx

De Yucatán para el mundo, septiembre del 2012. sfh.

Mariachi San José lo nuestro en Cacalchén Yuc.

En Cacalchén tenemos mariachi: SAN JOSÉ.

Mariachi San José lo nuestro en Cacalchén Yuc.

Mariachi San José de nuestro Municipio de Cacalchén Yuc. Como Fondo: La Parroquia de “San Pedro y San Pablo”.

En nuestro municipio tenemos mariachi para las fiestas patrias y otros eventos, para celebrar y cantar con ellos.
A un año de que la UNESCO declara al “MARIACHI” mexicano como patrimonio cultural de la humanidad desde septiembre del 2011.

El “mariachi San José” de nuestro municipio esta compuesto por: Juan Mezeta, Juan Homá, Rito May, Alngel S,, Román Canul y Marcos Canul.

Disfrutemos de la cultura mexicana en especial de la música porque es de casa, porque es nuestra gente y personas del municipios, apoyemos los talentos, disfrutemos de la música tradicional mexicana, música de mariachi.

De Cacalchén para todo Yucatán y México, estamos presentes.

VIVA CACALCHÉN, VIVA YUCATÁN, VIVA MÉXICO…!!!

Septiembre 2012. SFH.